Hoy os quiero contar una historia breve mía con un vecino de mi barrio, le di un match con madura para que se pusiera contento. Porque lo vi emocionado después de hablar por ese chat casadas. Tan veloz como impersonal. Yo lo quería personalizar.
Solamente había entrado para curiosear, porque ya son años, sin ninguna motivación en mi matrimonio y me dije por qué no usar un poco internet y esas apps de citas. Como Meetic, Badoo y pocas más. Yo no sabía si esto era poner los cuernos a mi marido, lo de estar hablando con hombres y con algunos escribía algo de sexo cuando me apetecía, todo a sus espaldas. Bueno si es así, será un cornudo más, aunque no lo creo. Creo que poner cuernos es quedar en persona y pasar a la acción. Lo que más tarde sí hice.
El chico me gustó más cuando hablé largo con él, porque la verdad, me saltaban los chats como conejos, uno de detrás de otro. Todos querían hablar con esta casada. Porque puse una foto algo sugerente, ni mucho menos desnuda como he visto en webs de cams, Morbocams, Placercams, no. Yo solamente puse un poco mi escote en la playa y dije que era casada. Además puse que buscaba algo de chispa en mi matrimonio. Eso fue más que suficiente para tener muchas probabilidades para hablar y morbosear.
Foto de playa para un match con madura española
Estuvimos chateando y la verdad que me daba bastante morbo. Porque mi marido no estaba en casa, y el chico era y es muy agradable, y sentía cosas por dentro que desde tiempo estaban apagadas. Le dije que acostumbro a ir a una playa nudista de aquí en Málaga y que si quiere nos podríamos ver por ahí, como desconocidos. Él no dudó mi oferta tan descarada y de esta forma nos vimos como extraños en la playa y en unos arbustos que hay por ahí.
Yo fui sola, a mi marido le puse una excusa muy buena, pero es que además en esas horas estaba trabajando. Así que me fui yo con el coche para mi encuentro con este joven. A él le dio mucho morbo verme venir sola. Luego después de saludarnos como extraños, le dije acompáname.
Y entre los arbustos me lo llevé. Yo soy más bien tetona, tetones algo caídas y muslos grandes y cara de viciosa dicen. Por eso al verme ahí a solas, yo la verdad me desaté todo, el bikini y le di a probar de mis encantos. Lo tenía todo para él. «Soy toda tuya». Le dije sin más. Seguirá.
